UN POCO SOBRE MI HISTORIA

El 13 de octubre del 2017 la vida me dio un golpe de esos que te caen como balde de agua fría, de los que no esperas que te pasen a ti, de los que te enteras y piensas que “Gracias a Dios a ti NO” y esta vez fue diferente, hoy puedo decir que “Gracias a Dios a MI SI”. El 13 de octubre del 2017 me diagnosticaron un tumor en la médula espinal, un posible cáncer, un parte aguas en mi salud y en mi vida. Me dijeron ese día que me tenían que realizar una cirugía de emergencia, una cirugía que tenía únicamente el 10% de probabilidad de que saliera caminando y un 90% de quedar parapléjica, un caso de moneda al aire de que fuera un tumor cancerígeno o que no lo fuera, que después de ella tendría que comenzar con quimioterapia o radioterapia, que estaría empezando un proceso largo en que tenía que dejar todo atrás, mi carrera, mis hobbies, la primera boda de mi familia (mi primo), mis amigos, las salidas, etc. para concéntrame estrictamente en mi salud. Las palabras fueron muy claras “María José tendrás que ponerle una pausa a tu vida para dedicarte únicamente a salir de esta” y ¿Cómo le pides a una niña de 20 años que pause su vida? ¿Cómo pausas tu vida, cuando el tiempo sigue corriendo y la vida de todos a mi alrededor seguía avanzando? ¿Cómo le pongo pausa a mi carrera? NADIE TE ESPERA NUNCA! Que ganas tenia de que dijeran “Saben que se cancelan clases hasta nuevo aviso, nadie avanza si María José no avanza” jaja tonto ¿no? Pero lo deseaba con todo el corazón. Miles y miles de preguntas se vinieron a mi cabeza, ¿podré formar mi propia familia? ¿Empiezo a despedirme de mi familia y amigos? ¿Si tengo cáncer, cuánto tiempo de vida me queda? ¿Si dejo de caminar podré seguir estudiando medicina, podre ser mamá? Y así miles y miles de preguntas. Llega el día de la cirugía 18 de octubre del 2017 más de 10 cirujanos involucrados y 8 horas de cirugía en la medula espinal. La cirugía me dejó 27 días en cama, 39 horas en terapia intensiva donde solo podía ver al techo, sin almohada y miles de aparatos conectados a mi, 27 días de pañal, sonda, y sin poder sentarme si quiera para comer sin agregar el inmenso dolor por el que pase todos los días. Pero una luz en mi camino ¡No tengo cáncer! Pero si una enfermedad llamada Siringomielia (Quistes en la médula), rara y difícil de llevar pero una que no me quitaría mi vida. 11 meses después pude regresar a la escuela como estudiante de medicina en mis dos pies ganando a ese 90% de probabilidad de cuadraplejia y con casi toda mi sensibilidad en piernas, pecho y espalda recuperada. Esta “Pausa” me duró 11 meses donde replantee varias cosas y sobre todo donde mi fé, amor y agradecimiento a Dios crecieron de manera exponencial verdaderamente creo que TODO pasa por algo y ahora estoy enamorada de Dios y de la vida. Sin embargo no han sido todas respuestas buenas, mi enfermedad me a causado hoy en día un dolor crónico neuropático en manos, espalda baja, y mis dos piernas completas, es difícil empezar y terminar el día con este dolor constante, mi doctor hizo la recomendación de que la carrera de Medicina no es la más adecuada para mi y que si decidía seguir con en ella tenia que llevármela tranquila y tomarme más años de lo necesario, por que ¿Qué creen? dos de las cosas que más aumentan mi quiste en la médula es estrés y ansiedad. Y claro como era de esperarse me viene a la cabeza otra pregunta más ¡¿Cómo le pides a un estudiante de medicina que no tenga estrés en su vida?! Algo muy ilógico que sobre todo mis compañeros podrán estar de acuerdo conmigo. No me importo y decidí continuar con este sueño de ser médico así que el 13 de agosto del 2018 retomé mis estudios en la Ciudad de México, no ha sido nada fácil por que ademas de irme a vivir fuera de mi casa, sin los masajes, tés y abrazos reconfortantes de mamá he tenido que sobrellevar los días de dolor sola. Varias veces en este primer mes me he preguntado si debería de continuar en esta carrera, si me estoy llevando al límite y si mi médula aguantará o no aguantará no solo el peso de los libros si no el peso increíblemente grande de esta carrera; Por que tal como el Doctor nos lo dijo, mi dolor y los síntomas han ido creciendo de manera significativa, se han convertido en más constantes y presentes que nunca y aunque mi diagnóstico fue satisfactorio, el tratamiento no lo fue tanto, la primera cirugía no estuvo bien hecha por que no fue realizada para la enfermedad que yo tengo si no para ese posible “tumor”, debido a esto necesitare en una segunda cirugía, una que sea el tratamiento adecuado y específico para la Siringomielia, como es una enfermedad rara muy pocos doctores en México la han tratado, así que dimos con el experto de expertos en siringomiela ubicado en Cleveland Clinic. No sé si llegaste al final del “choro” como algunos lo llamaran pero no quería quedarme con las ganas de platicar un poco más abierto lo que viví y hoy sigo viviendo, de que si puedo ayudar a alguien allá afuera que haya pasado por algo similar o lograr que alguien vea que si quieres algo lo logras, que el que quiere puede. Gracias a todos por sus oraciones y buenos deseos que hoy sigo recibiendo.
Pd: Durante todo este proceso me he encomendado al Beato Don Alvaro del Portillo gracias a todos por la cadena de oración les pido sigan rezando por mi.e531d60b-42b3-4eb1-87e6-81db4e43a38cb2a3fceb-45e1-45b4-af9b-700993a79a8ef8febbfb-b97e-41b9-b286-258e9db906242ef12905-0001-44d4-bb3c-4a73d20607c3IMG_8528IMG_8533 2

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